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El sector bananero ecuatoriano necesita un cambio urgente

Las exportaciones ecuatorianas de banano al cierre del año 2018, representaron alrededor de 345 millones de cajas de banano con generación de 2.700 millones de dólares, en las 200 mil has de banano sembradas por más de seis mil productores (de los cuales el 70% son pequeños de hasta 30 Has). Las cifras nos demuestra nuevamente que el  Ecuador (al igual que en los últimos 30 años) se convierte en el mayor exportador mundial del banano con una participación de alrededor el 31% de las exportaciones mundiales (de un total de 18,7 millones de toneladas).

El Ecuador prácticamente exporta banano a todo el mundo, siendo su principal mercado la Unión Europea (32,6%), Rusia con el 22,2%; Medio Oriente (con Turquía a la cabeza) con el 13,9%; Estados Unidos con el 10,4%: Cono Sur (con Argentina a la cabeza) con el 7,5%; Asia Oriental (Japón, Corea del Sur y China) con el 6%; Europa del Este con el 4,10%; África con el 2%, Oceanía (Nueva Zelanda) con el 1,0% y otros mercados con el 0,3%.

Sin embargo a lo anterior; la actividad bananera en el Ecuador está excesivamente regulada; partiendo de una Ley de Banano que se expidió hace 21 años y se encuentra vigente (excesivamente controladora y sancionadora al exportador en el caso de incumplir el pago del precio mínimo de sustentación fijado por el Gobierno), tirado de los cabellos ya que al ser un producto de exportación depende únicamente del mercado por lo que fijar un precio en Ecuador es subjetivo y la competencia no lo hace. En segundo lugar el sector bananero, tanto  productores y exportadores, tributan bajo un esquema de impuesto único sobre el precio de venta; y en el caso del sector exportador la base imponible es sobre el precio FOB (en el cual está incluido el precio mínimo de sustentación que se paga al productor, evidenciándose una doble tributación). Sana envidia con otros sectores de exportación como el camarón que a pesar de que exporta algo más que el banano en términos monetarios paga menos impuesto que nuestro sector (pagan impuesto sobre la renta), y no tiene ninguna Ley; algo parecido con  atún, madera, flores y otros productos de exportación que no tiene Ley y tributan sobre la renta.

La comercialización del banano ha venido cambiando radicalmente; a la presente fecha la exportación del banano del Ecuador en un 80% se exporta en contenedores (cuando hace 21 años era el 100% en buques refrigerados). La contenerización de la exportación de banano democratizó  las exportaciones, pasando de un oligopolio (hace 21 años) a más de 300 exportadores; adicionalmente nos permite llegar a todo el mundo y a un menor costo.

Lastimosamente al cierre del 2018 las exportaciones de banano a la Unión Europa y Estados Unidos en conjunto representan solamente el 43% de las exportaciones totales del Ecuador (hace 21 años representaban más del 90%), y por otro lado el 95% de las exportaciones de Guatemala, Costa Rica y Colombia (nuestra mayor competencia) la destinan a estos mercados. En el caso de Guatemala nos ha venido desplazando o a Ecuador, Costa Rica y Colombia de los Estados Unidos, siendo el principal proveedor (el 93% las exportaciones totales de banano lo envían a este mercado) por tener menores precios (debido a la cercanía, no paso del canal de Panamá y mayor productividad por hectárea). En el caso de Costa Rica y Colombia exportan más hacia la Unión Europea, desplazándonos en el tiempo por tener menores precios por aspectos similares a Guatemala y además que firmaron mucho antes el Acuerdo Comercial.

Como se observa, la competencia nos ha desplazado de los mejores mercados que pagan más por la fruta y en contrato, y en consecuencia tuvimos que colocar esa fruta en otros mercados muy diferentes uno del otro con Rusia a la cabeza, Turquía, Arabia Saudita, Argentina, Irán, y otros, que en su gran mayoría tienen problemas económicos y pagan menos por la fruta, en resumen, vendemos más a mercados que pagan menor precio.

Sin embargo a lo anterior, el Ecuador en comparación con otros países productores y exportadores de banano, produce más banano en la época de mayor demanda y produce algo menos en la época de menor demanda (esto es en el verano); posee menor carga química al tener menos ciclos de fumigación en control de Sigatoka Negra (otros países tienen de 2 a 3 veces más aplicaciones que nuestro país); la ubicación geográfica de nuestro país le da unas condiciones climáticas importante que influyen en la calidad y sabor de nuestra fruta; así como una mayor duración en percha que otros bananos. La constante afectación a varios países productores y exportadores de banano sobre todo en Centroamérica por factores climáticos: como heladas, una serie de tormentas tropicales, huracanes causan graves interrupciones del suministro y el transporte; y , en el caso de Filipinas  su producción y exportación se mantienen en zozobra por sus problemas fitosanitarios con el Fusarium Raza 4 Tropical que afecta a muchas de sus plantaciones. Todo lo anterior les provoca importantes pérdidas de cultivos y una disminución de los envíos a sus clientes en el exterior.

Lo anteriormente señalado hace que nuestro banano sea muy apetecido en el mundo y tiene aspectos diferenciadores ganadores. Así en la Unión Europea luego de la firma del Acuerdo Multipartes el Ecuador exporto en el 2017 un 14,59% más que el 2016 y en el 2018 un 7,473% con relación al 2017, ya que se bajaron los aranceles a la importación de nuestro banano mejorando el acceso con lo cual nos permitió recuperar el espacio perdido ante la competencia.

El Ecuador ante estos escenarios tiene un potencial de crecimiento importante en las exportaciones de banano, en la cual el Gobierno Nacional juega un papel importante: en primer lugar concretando a través del Ministerio de Comercio Exterior, la firma de Acuerdos Comerciales con la Zona Euroasiática, EFTA, Japón, Corea del Sur y China para reducir y/o eliminar los aranceles para mejorar nuestros accesos y ofrecer precios competitivos; en segundo lugar a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería tiene potencial de crecimiento en su producción, primero aumentando productividad  para optimizar los costos fijos de productores y segundo el incremento de hectareaje de banano de ser necesario; en tercer lugar, se necesita modificar la base de cálculo del impuesto único bananero, sobre todo al sector exportador sobre la base de la diferencia entre el Precio FOB y el Precio Mínimo de Sustentación así como la exoneración del pago del IVA al sector exportador ya que al final lo devuelven, se exporta impuesto con este sistema. Finalmente para generar mayor mano de obra se necesita adaptar la normativa laboral a la realidad del campo y fijar salarios de una manera técnica y no política, actualmente genera más 700 mil fuentes de empleos directas e indirectas y además  contar con una regulación integral del sector  que se ajuste a la realidad del mercado bananero mundial.

RICHARD SALAZAR
Director ejecutivo,  Asociación de Comercialización y Exportación de Banano (Acorbanec)

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